En Alta Magia Kabbalística, purificar y proteger no son dos procesos independientes. En Reffiel, ambos rituales van juntos porque cumplen funciones diferentes pero inseparables. Cuando purificamos, también protegemos aquello que va quedando limpio, para que no vuelva a cargarse durante el proceso. Y, al mismo tiempo, la protección necesita partir de una limpieza previa, porque no tendría sentido proteger aquello que todavía necesita ser retirado.
La purificación trabaja sobre lo que puede estar interfiriendo en el equilibrio del alma. Energías acumuladas, trabajos negativos, bloqueos, cargas o influencias que pueden afectar la manera en que una persona se siente, piensa, decide y se relaciona con su realidad. El objetivo es despejar y ayudar al alma a recuperar su eje, mientras la protección evita que ese espacio vuelva a quedar expuesto. Por eso, se realizan juntas y en un mismo proceso. De esta manera, la protección no se hace sobre aquello que aún necesita limpiarse, sino sobre un terreno que está siendo ordenado. Esta es una de las razones por las que siempre recomendamos que el primer contacto con la Alta Magia sea a través de una Purificación y Protección. Antes de trabajar específicamente sobre dinero, abundancia, amor, trabajo, caminos, vínculos o cualquier otro aspecto, consideramos importante comenzar por el alma.
Es como trabajar sobre un lienzo en blanco. Cuando existe demasiado movimiento energético, bloqueos o cargas acumuladas, resulta más difícil reconocer con claridad qué está sucediendo y qué necesita realmente ser trabajado. Al ordenar primero, podemos observar mejor qué códigos vibracionales están activos, cuáles necesitan potenciarse y cuáles pueden estar faltando.
Los códigos vibracionales del alma están relacionados con diferentes aspectos de nuestra experiencia. Existen códigos vinculados con el dinero, la abundancia, el amor, la confianza, y muchas otras áreas. No todas las personas necesitan trabajar los mismos códigos ni en el mismo momento. Por eso, comenzar desde una base más limpia y protegida permite identificar con mayor claridad dónde está la verdadera necesidad.
La Purificación y Protección no busca simplemente que una persona se sienta mejor, sino trabajar desde la raíz, sobre el alma. Por eso, para nosotras, son una base indispensable. Es una forma de ordenar el terreno antes de comenzar a construir. Primero limpiamos y protegemos, y luego, desde ese lugar más claro, partimos. Porque muchas veces, cuando despejamos el camino, todo empieza a fluir positivamente.
En Alta Magia Kabbalística, muchas veces queremos ir directamente hacia aquello que deseamos conseguir. Pero antes de buscar más abundancia, más amor, o prosperidad, es necesario ordenar primero desde dónde estamos intentando recibirlos.
Cuando el alma encuentra nuevamente su eje, resulta más fácil reconocer qué falta, qué sobra y qué necesita transmutarse. Y desde ese punto, cada trabajo posterior puede realizarse con un propósito mucho más claro.